Publicada la nueva norma ISO 45001

El pasado 12 de marzo ha sido finalmente publicada, después de más de cuatro años de gestación, la norma ISO 45001: 2018 “Sistemas de gestión de la seguridad y salud en el trabajo”.

Esto significa que las empresas y las organizaciones en general ya podrán iniciar la aplicación de la nueva normativa, que viene a reemplazar a la antigua OHSAS 18001. La norma permitirá a empresarios y gerentes gestionar los posibles riesgos en seguridad y salud con mucha mayor eficacia. El objetivo de la nueva normativa, al igual que la anterior de la que procede, es prevenir, en la medida de lo posible, cualquier riesgo relacionado con la salud en las empresas. Ahora toca un periodo de adaptación por parte de organizaciones, profesionales y administraciones, al nuevo escenario, lo cual llevará algún tiempo.

Para la elaboración de la nueva norma se ha tenido en cuenta varios factores:

  • Sencillez.
  • Verificabilidad.
  • Claridad.
  • Eficiencia.
  • Compatibilidad con otras normas.
  • Costes.

La correcta adaptación por parte de las organizaciones conlleva una serie de beneficios, de los cuales los principales son, sin duda, aportar una mayor protección a los trabajadores, reducir los riesgos y tener bajo control cualquier tipo de amenaza que pueda presentarse. Además, las organizaciones certificadas estarán hablando alto y claro acerca del grado de compromiso que mantienen respecto a la Seguridad y Salud en el trabajo. Hay que tener en cuenta que, hoy en día, con la revolución de las comunicaciones vía internet, hay que cuidar extremadamente todos los detalles. Una crisis reputacional online puede prenderse en cualquier momento, dañando nuestra imagen corporativa. La mejor forma de evitarlo, es dando buen ejemplo.

¿Qué hay que tener en cuenta para implementar la Nueva Norma ISO 45001?

Aquellas organizaciones que ya cuentan con la certificación OHSAS 18001 disponen de un plazo de tres años para adaptarse a la nueva norma. Es absolutamente imprescindible el compromiso por parte de la dirección, así como una comunicación constante entre gerentes, administración y trabajadores, pues la adaptación puede llegar a ser profunda (dependerá de los antecedentes de la organización), y su ejecución corresponde y repercute a todos.

Hay que conocer los requisitos legales para la aplicación, y evaluar hacer seguimiento constante del sistema de gestión.

Por supuesto, hay que asignar una partida presupuestaria, una inversión que a la larga reportará beneficios.

Es importante volver a señalar que un ambiente laboral seguro y 100% legal influye en la satisfacción de los trabajadores y en su compromiso, lo cual redunda finalmente en una mayor productividad y beneficios para la empresa.